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LA MIGRACIÓN INTERNACIONAL EN LA VANGUARDIA DE LA AGENDA GLOBALPor Joseph Chamie *
El primero y más importante es el demográfico. En términos generales, los llamados países receptores están atravesando por una “crisis en la tasa de natalidad.” Con un mayor número de fallecimientos que de nacimientos, muchos países receptores están experimentando un acelerado envejecimiento y disminución de su población. Por el contrario, la población de los países emisores, en su mayoría en edades juveniles, continúa creciendo rápidamente especialmente en Asia y en África. El segundo factor relevante es el económico. Debido a la ancianidad y declive en su población, muchas naciones desarrolladas están sufriendo escasez de fuerza laboral, presiones financieras sobre las pensiones patrocinadas por el gobierno y dificultades en la prestación del servicio de salud para las personas de la tercera edad. Además, un número de países en el Golfo Pérsico está contratando una gran cantidad de trabajadores migrantes para sus economías en expansión impulsadas sobremanera por la riqueza petrolera. Al mismo tiempo, hombres y mujeres en edad productiva de países en vía de desarrollo tienen serias dificultades para la obtención de empleo y por ende, buscan oportunidades en países ricos de Europa y Norte América. El tercer factor principal es cultural, un amplio margen de hechos que incluyen etnia, lengua, credo religioso, costumbres y hábitos. Contrario al pasado, en muchas instancias la composición de los inmigrantes difiere sobremanera de aquella del país receptor. Por ejemplo, después de la Segunda guerra Mundial, muchos migrantes que provenían de países pobres del sur de Europa, llegaron a las zonas más prósperas de este continente. Sin embargo, muchos de los inmigrantes actuales están no solamente en un nivel educativo más bajo, sino también son menos calificados que los habitantes nativos de los países receptores. Asimismo son cultural y étnicamente diferentes, lo que genera preocupación con respecto a su integración, asimilación y preservación de la cultura. Finalmente, la seguridad nacional es otro factor crucial. Los sucesos del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, los atentados terroristas en el Reino Unido, España e Indonesia, entre otros y el alto nivel de crímenes perpetrados por inmigrantes han incrementado la preocupación acerca de la seguridad con respecto a los migrantes internacionales. Como resultado, muchos países han asegurado sus fronteras, endurecido sus políticas e instituido nuevos procedimientos, tales como, reseña fotográfica y dactilar para monitorear personas provenientes de ciertos países. Dadas estas circunstancias, sin duda alguna, la migración internacional permanecerá en la cima de la agenda nacional e internacional en el previsible futuro. Además, parece probable que la discusión sobre la mejor manera de orientar el fenómeno de la migración internacional llegara a tornarse más debatida, divisoria, y desafiante para los gobiernos y las organizaciones internacionales en los años por venir. |