Washington, Julio 28-3.
Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos 2008 Conferencia Nacional sobre Migración "Renovar la esperanza, Buscar Justicia."
En el mundo de hoy y con tanto desplazamiento de personas, los Estados Unidos de América se encuentran en una situación especial. En esta primera década del milenio, los países cuentan con una riquísima variedad étnica y diversidad cultural en su historia, con 33 millones de ciudadanos nacidos en el extranjero. Para el 2000, más de 30 millones de inmigrantes iniciaron una nueva vida en Estados Unidos y cientos de miles de migrantes trabajan en la agricultura o en áreas industriales, proveyendo servicios invaluables y actuando como una fuente de gran fuerza y vitalidad para otras comunidades. A la vez, “el tema de la inmigración es una de la preocupaciones locales más controversiales que enfrenta nuestro país”, afirmó Kevin Appleby, director de la Política de Migración y Refugio en la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos.
Para evaluar el tema multifacético de la migración en los Estados Unidos, la Conferencia Episcopal Estadounidense convocó la Conferencia Nacional sobre Migración 2008. El encuentro fue una celebración sobre las numerosas contribuciones que los inmigrantes, migrantes, refugiados y gente en movimiento hacen a la sociedad americana. Además, fue un momento de reflexión ante el trato injusto e inhumano contra las víctimas del tráfico de personas, los menores detenidos, los migrantes indocumentados y demás personas vulnerables que buscan seguridad y mejor vida en este país. La Conferencia examinó todos esos temas a fondo y dio a los participantes más elementos sobre cómo la Iglesia puede contribuir positivamente al debate nacional. En presentación inaugural, el cardenal Roger Mahony de Los Ángeles habló acerca del debate actual sobre migración y ofreció a los participantes puntos claves para involucrarse en el debate y para crear una voluntad política para una reforma comprensiva. El profesor Marcelo Suárez-Orozco, un experto en migración internacional de la Universidad de New York, dio una presentación detallada sobre los parámetros de la migración global y sus causas centrales, conectándolas a la situación actual en Estados Unidos.
Uno de los momentos más interesantes fue el jueves 29 de julio, cuando Julie Myers, Secretaria Asistente del Departamento de la Seguridad Nacional para el reforzamiento de la Inmigración y Aduana, hizo su presentación y respondió a los interrogantes de los participantes sobre las recientes redadas del gobierno por todo el país. Una intervención poderosa fue la declaración del Obispo Alvaro Ramazzini de San Marcos Guatemala, identificando esas redadas como inhumanas por el maltrato a los migrantes y la ruptura de familias.
Los talleres fueron variados y enfocados hacia las formas de inmigración existentes y la necesidad de una reforma que incluya las lecciones aprendidas, en relación a las fallas de la reforma en el 2007, y los pasos necesarios para alcanzar una solución viable de nuevas reformas en el 2009 y siguientes. Otros grupos discutieron sobre la mejor forma de enviar mensajes apropiados para influir en los católicos y demás personas y para contrarrestar la frecuente retórica antiinmigrante de los oponentes a la reforma. Los talleres se enfocaron en la doctrina eclesial, en un intento de señalar la postura católica sobre la migración. “Toda nuestra labor eclesial se cimienta en la doctrina de la Iglesia. La doctrina eclesial determina la postura de defensa que asumamos, los beneficiarios y los programas a implementar”, dijo Donald Kerwin, director ejecutivo de la Red Católica de Inmigración (CLINIC), ente que copatrocinó el evento. El taller también incluyó una charla del padre Daniel Groody, de la Universidad Notre Dame, enfocada sobre los principios básicos de la doctrina eclesial. Jill Gerschutz, de la conferencia estadounidense jesuita, relacionó esos principios al debate actual político y Donald Kerwin se refirió a lo que la doctrina eclesial tiene que decir la visión competitiva de nacionalidad que subyace en el debate migratorio.
La reforma de inmigración fue también un tema para abogar; el día miércoles 30 de julio, cientos de participantes visitaron a los legisladores en el Capitolio.
Los migrantes enriquecen las comunidades donde viven y las renuevan cultural, económica y espiritualmente. Muchos de los recién llegados a nuestras comunidades huyeron de la tortura, explotación y opresión en aras de hallar seguridad y paz. Otros llegan con el anhelo de alcanzar un sueño de reunificar la familia y seres queridos, o por trabajo y estudio para obtener una vida mejor para sí mismos y quienes les acompañan. Cualquiera que sean las condiciones o circunstancias que los motiven, todos están renovando sus esperanzas y buscando justicia en su caminar. |